La nueva Directiva europea sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas supone un cambio significativo para los operadores de plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas. La imposición de unos valores límite más estrictos, los requisitos de llevar una documentación detallada y las nuevas exigencias en el tratamiento de aguas residuales aumentan la presión sobre los municipios y los operadores a partes iguales. Al mismo tiempo, la directiva ofrece la oportunidad de lograr una infraestructura de aguas residuales más sostenible, eficiente y transparente.
La moderna tecnología de medición de VEGA desempeña un papel fundamental para garantizar el éxito de esta transformación. Las mediciones precisas del nivel, la presión y el caudal constituyen la base para un funcionamiento seguro, rentable y conforme a la normativa de las plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas.
El objetivo de la Directiva revisada de la UE sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas es proteger mejor las masas de agua y reducir significativamente las emisiones de las depuradoras. Se centra especialmente en lo siguiente:
Para los operadores, esto significa, sobre todo, que el cumplimiento de la directiva es prácticamente imposible sin unos datos de medición fiables.
Las plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas funcionan en condiciones exigentes. Las lluvias intensas, los productos agresivos, la generación de espuma o las áreas explosivas imponen unas altas exigencias a los sensores y al procesamiento de los datos.
La directriz exige:
Los robustos sensores de nivel y de presión, y los interruptores de nivel de VEGA permiten una monitorización fiable incluso en condiciones meteorológicas extremas.
Un componente clave de la nueva Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas es el registro detallado de los caudales en la red de alcantarillado.
La monitorización continua del nivel de agua permite:
Los modernos sensores radar de VEGA permiten una medición fiable independientemente de la contaminación o las condiciones meteorológicas. Junto con el procesamiento de datos basado en la IA, se obtienen unas redes de alcantarillado inteligentes con una seguridad de funcionamiento muy superior.
La nueva Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas ha endurecido los requisitos para documentar los casos de desbordamientos y de vertido de agua en los depósitos de contención.
Para ello, contar con una tecnología de medición precisa es esencial:
La tecnología de medición radar sin contacto de VEGA ofrece unas ventajas determinantes con respecto a los sistemas de ultrasonidos, sobre todo en presencia de espuma, humedad y contaminación. Asimismo, la interfaz universal Modbus facilita la integración con registradores de datos estándar.
Las estaciones de bombeo son una de las áreas que más energía consumen en las plantas de tratamiento de aguas residuales urbanas. Al mismo tiempo, deben funcionar de forma fiable en todo momento.
Una tecnología de medición moderna permite:
En concreto, los sensores radar y de presión de VEGA, que requieren un mantenimiento mínimo, ofrecen ventajas a largo plazo para los operadores, ya que funcionan de forma fiable incluso en condiciones de funcionamiento adversas.
La medición fiable del caudal en la entrada de aguas residuales es fundamental para el control del proceso y el cumplimiento de la nueva Directiva sobre aguas residuales urbanas. Los sensores radar modernos miden sin contacto y funcionan con mucha más fiabilidad que los sistemas de ultrasonidos convencionales, independientemente de las condiciones ambientales.
Ventajas de la tecnología de medición moderna en la entrada de aguas residuales:
Los registradores de datos y contadores de volumen adicionales garantizan que los datos de medición se almacenen a largo plazo y puedan trazarse en todo momento.
La introducción de la cuarta etapa de tratamiento es uno de los cambios más significativos que ha implementado la nueva Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas.
El objetivo es eliminar los microcontaminantes de difícil degradación (sustancias traza) como:
Su implementación requiere el uso de diversos procesos, para los que VEGA ofrece una tecnología de medición precisa.
En este proceso, el agua fluye a través de una capa de carbón activo. Este granulado de carbón activo retiene las sustancias contaminantes del agua que no se hayan eliminado con el tratamiento convencional
Los procesos de retrolavado se controlan, por ejemplo, mediante:
Esto permite controlar el funcionamiento del filtro de la planta según sea necesario, de forma rentable y fiable.
Aquí, se añade al agua carbón activo en polvo, al que se adhieren los microcontaminantes. La filtración posterior separa las partículas de carbón, permitiendo su eliminación.
Los sensores desempeñan un papel muy importante en este proceso:
Los sensores de presión y los interruptores de nivel vibratorios desempeñan un papel muy importante para un funcionamiento estable de la planta.
La ozonización utiliza un potente agente oxidante para destruir químicamente las sustancias traza o descomponerlas en componentes fácilmente biodegradables. Para ello, es fundamental monitorizar la presión de forma precisa.
Los sensores utilizados deben monitorizar continuamente la presión exacta en las tuberías y resistir de forma fiable productos agresivos como el cloro o el ozono. Solo así se puede garantizar un funcionamiento seguro.
En la ósmosis inversa, el agua pasa por un prefiltro y después se fuerza a alta presión a través de una membrana semipermeable.
Esto elimina incluso las partículas más pequeñas, como bacterias, virus u otros contaminantes.
La colmatación de la membrana se monitoriza mediante una medición de la presión diferencial, que también controla automáticamente el proceso de limpieza.
El fósforo se encuentra en cantidades muy limitadas, por lo que la recuperación de esta materia prima es esencial. Para extraerlo de los lodos y las cenizas de las depuradoras, se utilizan diversos procesos que dependen de unos valores de medición fiables.
Dado que el control de estos procesos es muy complejo desde el punto de vista técnico, se necesitan:
Solo unos procesos estables pueden garantizar una recuperación rentable a largo plazo. Para ello, VEGA ofrece una gama integral de productos para satisfacer los diversos requisitos de estos procesos.
El agua potable se está convirtiendo en un recurso cada vez más valioso debido a su escasez a nivel mundial. Por lo tanto, y gracias a la mejora constante en la calidad del tratamiento de aguas residuales, la reutilización de estas aguas tratadas está adquiriendo cada vez más importancia, por ejemplo, para el riego agrícola.
El almacenamiento y la distribución orientados a la demanda serían inconcebibles sin una tecnología de medición adecuada. Las soluciones de VEGA incluyen sensores precisos para la medición de nivel y la monitorización de la presión en depósitos y tuberías.
Además de la medición en sí, el procesamiento seguro y la documentación de los datos cobran cada vez más importancia. VEGA ofrece una amplia gama de instrumentos de campo diseñados a medida para sus necesidades, que se integran fácilmente en sus propios sistemas de gestión o en sistemas alojados.
Los siguientes servicios están disponibles gratuitamente en el portal de clientes myVEGA:
La gestión profesional de los datos se está convirtiendo en un factor clave para el éxito, sobre todo en lo que respecta a la seguridad jurídica y la preparación para auditorías.
La nueva Directiva sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas plantea importantes retos técnicos y organizativos para los municipios y operadores, a la vez que ofrece la oportunidad de hacer que las infraestructuras existentes sean más sostenibles y eficientes.
La tecnología de medición moderna constituye la base para:
Invertir desde el principio en sensores robustos, un análisis de datos inteligente y una monitorización digital de los procesos constituye la base para una infraestructura de aguas residuales preparada para el futuro.