La decisión de utilizar el
VEGABAR 28 no fue casual. Con este sensor, VEGA ofrece una combinación de tecnología de medición de presión de vanguardia y un
ajuste intuitivo, ideal para usar en redes de aguas residuales.
Una ventaja decisiva fue su sencilla puesta en marcha: la configuración del
VEGABAR 28 solo tarda unos dos minutos de media. Gracias al modo de simulación integrado, las configuraciones se pueden probar in situ sin necesidad de tediosos procedimientos de instalación. Esto no solo ahorra tiempo, sino que también minimiza el tiempo de inactividad y simplifica el trabajo de los técnicos.
La robustez del sensor es fundamental en estaciones de bombeo húmedas. Con el
tipo de protección IP68, el
VEGABAR 28 resiste
inundaciones y la
inmersión completa, una característica que otros sensores no ofrecían anteriormente. Asimismo, su resistente
celda de medición cerámica garantiza unas mediciones precisas durante años, reduce el mantenimiento y disminuye el coste total de propiedad (CTP).
Su alta frecuencia de medición de 166 mediciones por segundo (cada seis milisegundos) permite monitorizar los transitorios hidráulicos y detectar incluso los cambios de presión más pequeños. Esto es muy importante para garantizar una detección rápida de fugas.