Casi seis horas de emociones a flor de piel: poco antes de la medianoche del pasado sábado, en la gala del Marketing Club Ortenau/Offenburg, se concedió a VEGA el premio de marketing de Ortenau en la categoría de grandes empresas. El equipo que acompañó a la directora general, Isabel Grieshaber, y al director de marketing, Matthias Veith, sostuvo el trofeo de cristal en sus manos sin ocultar su alegría. Para la empresa de Schiltach, esta ha sido la segunda vez que ha podido celebrar este gran premio, pero, en su discurso de aceptación, Veith no ocultó su emoción: «dedico este premio a nuestros grandes conductores del VEGATRUCK, Reinhart Dech y Heinrich Steinbrecher», enfatizó.

Un vehículo de alta gama para llegar a los clientes

Desde que hace 6 años, este club activo en todo Ortenau, envió la primera invitación para una entrega de premios en el festivo ambiente de la sala de ceremonias local, sus directores, Duschan Gert y Rainer Waltersbacher, disfrutan cada año más al ver que los candidatos no paran de aumentar. Esta vez, 43 participantes fueron nominados oficialmente en un total de cuatro categorías: desde una pequeña empresa emergente hasta una gran empresa. Solo se podía entrar en la competición con una única campaña de marketing seleccionada. Así es como VEGA decidió elegir el VEGATRUCK. Con «road shows» y cursos de formación para clientes, el VEGATRUCK recorre durante todo el año las calles de Europa para visitar a los «clientes de VEGA en su casa, es decir, en la misma sede de la empresa». El ambiente que VEGA ha desarrollado con la ayuda de SCHULER Fahrzeugbau, una empresa conocida por preparar los camiones de la Fórmula 1, se parece más a un infomóvil de primera categoría que a un camión. «De este modo también podemos llegar a clientes que no encontramos en nuestras ferias o nuestros cursos de formación», afirma Veith convencido. «Nos acercamos a nuestro grupo objetivo de forma muy consciente y emocional, ya que este camión impresiona a todo el mundo». 

Bajo la lluvia de confeti

Cuatro miembros del jurados entregaron los premios de la noche al más puro estilo de Hollywood: sobre un gran escenario, a la luz de los focos. Tampoco faltó el sobre dorado con el nombre del ganador del premio, ni las palabras laudatorias, el trofeo sobre un pedestal grabado ni los exuberantes ramos de flores para todos los representantes de las empresas que se desplazaron hasta allí. Incluso hubo una gran lluvia de confeti, que acompañó la ovación de pie de los más de 300 invitados. 

Este año se honró con un premio honorífico a Hubert Burda por su marketing sostenible para y en la región. Dado que el vídeo que se grabó sobre él pocos días antes de la entrega de premios presentó dificultades técnicas al principio, el moderador de la velada, el líder de la emisora de radio Hitradio Ohr Markus Knoll, bromeó diciendo que de repente el puesto de técnico de sonido e imagen en el club de marketing había quedado vacante. Así fue como se ganó todas las simpatías de los participantes, que no pararon de reír durante toda la entrega de premios.

 

Fotos: Iris Rothe, Michael Bode