La industria química tiende cada vez más a reducir el tamaño de los lotes, lo que implica la reducción del volumen de los aparatos y depósitos. No obstante, los usuarios de las plantas piloto y las instalaciones de ensayo no son los únicos que tienen dificultades para utilizar la tecnología de medición de nivel radar en sistemas muy pequeños. Los principales motivos por los que a menudo se utilizaban la tecnología de pesaje o los transmisores de presión eran la zona muerta del sensor, el tamaño y el diseño de las antenas, así como la incertidumbre de la medición en el fondo del depósito.

Ahora, con el nuevo VEGAPULS 64, el primer sensor de nivel radar para líquidos del mundo con 80 GHz, se puede integrar el sistema de antena en la conexión a proceso. Dado que no se adentra ninguna antena en el depósito, se puede medir hasta el fondo de la conexión a proceso, lo que aporta una mayor flexibilidad y permite utilizar todo el volumen del depósito.

La alta focalización del haz de medición, con un tamaño de antena de 80 mm y un ángulo de apertura de 3º, también facilita la aplicación en depósitos con serpentines o agitadores. Otra de las ventajas del VEGAPULS 64 es un rango dinámico más grande, pues ofrece una mayor fiabilidad de la medición, sobre todo en presencia de adherencias, condensados y espuma, o en superficies con turbulencias.

En los últimos años, la tecnología de medición de nivel radar sin contacto ha conquistado muchas aplicaciones en la industria química. La gran ventaja de la tecnología radar es que no se ve afectada por las condiciones del proceso como temperatura, presión o densidad. Desde ahora, el nuevo VEGAPULS 64 también permite medir el nivel en aquellas aplicaciones en las que anteriormente las condiciones estructurales no lo permitían.