Sin petróleo tendríamos que reinventar nuestro mundo: hace mucho que la mayoría de productos que nos rodean contienen este mineral. Sin embargo, antes de que esta materia prima pueda entrar en nuestra vida cotidiana, deben separarse los más de 500 elementos minerales que contiene. En estos procesos petroquímicos, hace mucho tiempo que los sensores Radar de 80 GHz son indispensables.

Las empresas petroquímicas están utilizando cada vez más los sensores radar de 80 GHz para monitorizar sus múltiples procesos. Ahora los sistemas de medición de nivel de alta frecuencia se establecen en todas las etapas del proceso, desde la explotación, el transporte, la desgasificación o la desalinización hasta el refinado y la extracción.

Detrás de esta historia de éxito, el responsable de producto de VEGA, Jürgen Skowaisa, destaca ante todo un motivo de peso: «En la industria petroquímica hay una exigencia inflexible en cuanto a la fiabilidad del proceso. Cuanto más precisos sean los valores de medición continua que reflejan las condiciones actuales, mayor será la fiabilidad con la que pueden controlarse las plantas». A menudo, las sustancias que deben medirse son «altamente inflamables y explosivas», añade el experto en Radar, «lo más habitual es encontrarnos con productos que reflejan las señales de medición y como consecuencia devuelven una señal muy deficiente». Sobre todo, dichos productos incluyen gases licuados como el metano, el etano o el propano, cuyas constantes dieléctricas son inferiores a dos. Por lo tanto, solo reflejan una pequeña parte de las señales Radar.

Comprender las exigentes necesidades de este sector

Los sensores de 80 GHz VEGAPULS 64 y VEGAPULS 69 son la mejor opción para satisfacer los requisitos de la industria del Oil & Gas. Su focalización optimizada y su dinámica excepcionalmente alta los hacen idóneos tanto para líquidos como para sólidos de este exigente sector, permitiendo que sus procesos de fabricación sean más seguros y fiables. Las carcasas encapsuladas a presión, cumplen con las certificaciones internacionales y contribuyen a la necesaria protección contra explosión. Los sensores se pueden utilizar en zonas con riesgo de explosión por gas e incluso por polvo. Para ello están disponibles todas las versiones típicas de la industria petroquímica: seguridad intrínseca Ex-ia y encapsulado a presión Ex d. Los sensores de alta frecuencia, que miden sin contacto e independientemente del producto, son capaces de resistir los rangos extremos de temperatura en proceso desde -196 °C hasta +200 °C en aplicaciones con líquidos. Con sus numerosas opciones de equipamiento, los sensores de 80 GHz son ideales para aplicaciones complejas de todo tipo: además de la industria del Oil & Gas, también son aptos para muchas más aplicaciones industriales en condiciones difíciles.