Cerrar
0
Seleccione carrito de compras

Ya hay productos en el carrito de compras de su cuenta de usuario. ¿Qué carrito de compras le gustaría conservar?

Carrito de compras para invitados Carro existente

Cuando, gracias a los 80 GHz, el viento y el clima dejan de importar

Hace unos 250 millones de años, Europa Central estaba cubierta por el mar, que posteriormente se secó y dejó enormes cantidades de capas de potasa en la superficie de la tierra. En la sede de K+S Zielitz se siguen cosechando los frutos de estos cambios geológicos para refinarlos en forma de fertilizante potásico. En la producción, el VEGAPULS 64  asume el papel de supervisor de los grandes depósitos de álcalis.

La medición de nivel continua proporcionaba valores de medición inexactos debido a las condiciones meteorológicas, la condensación y las adherencias.

Ya sea para jardineros aficionados o en la agricultura, sin fertilizante potásico, muchos céspedes serían más amarillos y algunos cultivos serían más modestos. Una de las plantas de producción más grandes y modernas de fertilizantes potásicos es la planta de potasa de Zielitz en Sajonia-Anhalt (Alemania), que también es la única sede tan grande de K+S Kali GmbH. En dicha planta se extraen sales en bruto que contienen potasa para la producción de fertilizantes, productos para aplicaciones industriales y productos para la industria alimentaria y de piensos. Cada año se extraen alrededor de 12 millones de toneladas de sales en bruto en Zielitz; un volumen de producción que se corresponde con alrededor del 30 % de la producción total de K+S Kali.

La llamativa forma de los depósitos puede verse desde lejos.

Para la producción de fertilizantes, la sal en bruto se extrae bajo tierra, se tritura y se disuelve. A continuación, los componentes que no pueden aprovecharse se separan por flotación. En este proceso, se bombean grandes cantidades de álcalis de un lado a otro para lograr una mayor concentración de salmuera. Dos depósitos de tipo Intze, con 15 metros de altura y una forma muy llamativa, sirven como depósitos intermedios para los álcalis.

Los dos depósitos de almacenamiento requieren una medición de nivel continua para que el nivel se pueda monitorizar de forma permanente. Por un lado, desde un punto de vista medioambiental y de seguridad operativa y, por el otro, para poder calcular con precisión la capacidad de los depósitos intermedios. Dado que los álcalis son un producto corrosivo, siempre se ha optado por una medición de nivel sin contacto. Sin embargo, debido a la forma cónica de los depósitos, el punto de medición más profundo se desplaza hacia dentro, lejos del borde superior. Al principio, esto se resolvió con una construcción un tanto peculiar con un brazo muy grande para que pudiera medirse con exactitud en el centro del depósito. Además, a veces se producían unas fuertes adherencias en la pared del depósito.

El antiguo brazo de grúa al que estaba sujeto el instrumento de medición.

Al principio probaron un método de medición basado en los ultrasonidos. Sin embargo, la gran distancia de medición daba lugar a mediciones incorrectas y la condensación producida por la lluvia o la nieve aún dificultaban más la medición. Posteriormente, se utilizó un instrumento de medición de nivel radar durante muchos años. Este instrumento basado en 26 GHz con una antena de trompeta proporcionaba unos valores de medición correctos, pero las fuertes ráfagas de viento o de nieve suponían una gran carga para el brazo. 

El VEGAPULS 64 optimiza la medición de nivel mediante 80 GHz

La situación cambió repentinamente cuando el VEGAPULS 64  salió al mercado en 2016. Los operarios vieron una oportunidad en el nuevo instrumento de medición radar, que funciona con una elevada frecuencia de medición de 80 GHz. El VEGAPULS 64 destaca por una mejor focalización y una gran dinámica. Dos características que han demostrado su eficacia en los puntos de medición de los dos depósitos. 

Ahora podría reducirse la longitud del brazo. El instrumento de medición de VEGA se montó con una ligera inclinación y aún registra de manera fiable todos los niveles.

Su elevada dinámica permitió usar un brazo mucho más corto, ya que el sensor se usó con una ligera inclinación con respecto a la superficie del líquido. Este tipo de instalación no es la habitual con superficies de líquidos planas, ya que una gran parte de la energía transmitida se refleja hacia un lado como un espejo y, por lo tanto, no regresa al receptor. Sin embargo, debido al ligero movimiento ondulatorio, una pequeña parte de la energía también se refleja en la dirección del sensor, lo que es suficiente para una medición fiable gracias al gran rango dinámico. Gracias a la reducción de la longitud del brazo, también pudo reducirse notablemente la carga de viento.

Gracias a los 80 GHz se puede obtener una medición de nivel fiable en cualquier momento (incluso con nieve y tormenta) a pesar de la compleja forma del depósito.

Además, las adherencias en el depósito apenas influyen en el VEGAPULS 64. En este caso, la medición también se beneficia del pequeño tamaño del ángulo de apertura de 4° del VEGAPULS 64, en comparación con el sensor radar con una frecuencia de emisión de 26 GHz, en el que el ángulo de apertura es de alrededor de 10° con un tamaño de antena de DN 80. De este modo, el sensor se puede utilizar de forma fiable incluso en depósitos con elementos internos o adherencias en la pared del depósito, ya que el haz de medición los atraviesa sin problemas.

K+S en la sede de Zielitz fue uno de los primeros usuarios del VEGAPULS 64, recién lanzado al mercado. Dado que la confianza en la tecnología de VEGA se remontaba a los más de 25 años que VEGA y K+S llevan trabajando juntos, decidieron prescindir de una medición de prueba. Desde la instalación del sensor radar, no ha habido más problemas provocados por la condensación o las ráfagas de viento o de nieve.

Conclusión

K+S en la sede de Zielitz fue uno de los primeros usuarios del VEGAPULS 64, recién lanzado al mercado. Dado que la confianza en la tecnología de VEGA se remontaba a los más de 25 años que VEGA y K+S llevan trabajando juntos, decidieron prescindir de una medición de prueba. Desde la instalación del sensor radar, no ha habido más problemas provocados por la condensación o las ráfagas de viento o de nieve.

Comentarios ({{comments.length}})

Este artículo no tiene comentarios todavía. ¡ Anímate y se el primero!

{{getCommentAuthor(comment, "Anónimo")}} {{comment.timestamp | date : "dd.MM.yyyy HH:mm" }}

{{comment.comment}}


Escriba un comentario



Campo obligatorio
Campo obligatorio
Campo obligatorio Dirección de e-mail incorrecta
Campo obligatorio Your comment must not contain any links or email addresses
captcha
Campo obligatorio
Captcha inválido untranslated: 'Blog_SendComment_Error'